Nuevo sistema de generación de potencia eléctrica y propulsión para satélites en órbita

Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han diseñado y patentado un nuevo sistema para satélites que permite generar potencia eléctrica y empuje a bordo sin necesidad de usar propulsante.

Esta innovación, que ha dado lugar a dos patentes nacionales, ha despertado el interés de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de industrias del sector espacial.

Posibles aplicaciones

El sistema proporciona potencia útil en órbita mientras se desorbita el satélite, es decir, se disminuye la altura de la órbita hasta que se produce su reentrada y quemado en la atmósfera. En este sentido, “esta tecnología resulta ideal para eliminar basura espacial”, destacan los investigadores. Además, si el satélite dispone de potencia a bordo, la amarra puede funcionar de manera inversa y generar un empuje que aumente la altura del satélite. “Esto resulta especialmente interesante para la Estación Espacial Internacional, ya que actualmente hay que dedicar de manera periódica una cantidad importante de propulsante para generar un empuje que compense la altura perdida por la resistencia aerodinámica”, apunta Gonzalo Sánchez Arriaga. “Con los esquemas propuestos en las patentes se podría compensar esa resistencia sin necesidad de propulsante y usando la energía proporcionada por los paneles solares de la estación”, añade.

Debido a su sencillez, carácter pasivo y ausencia de consumibles, las amarras con baja función de trabajo son una tecnología ideal como sistema de generación de potencia y propulsión en órbita, según los investigadores. Los investigadores han facilitado información sobre las amarras con baja función de trabajo a la Agencia Espacial Europea y se encuentran en contacto con expertos en EEUU y Japón. Además, empresas del sector aeroespacial, como SENER, se han interesado por esta innovación.

Los próximos pasos incluyen la extensión de las patentes al ámbito europeo e iniciar la fabricación de prototipos a pequeña escala. “El mayor reto es su fabricación ya que la amarra debe reunir unas propiedades ópticas y de emisión electrónica muy concretas“, comenta Sánchez Arriaga. “El Ministerio de Economía, Industria, y Competitividad de España nos acaba de conceder una pequeña ayuda para explorar materiales muy prometedores. También estamos coordinando un consorcio internacional que acaba de mandar una propuesta FET-OPEN a la Comisión Europea. De financiarse, sería el proyecto fundacional para las amarras con baja función de trabajo, ya que se fabricaría la primera a escala real y se prepararía por primera vez un kit de desorbitado basado en esta tecnología que podría probarse en una misión espacial”, concluye.

Fuente: http://www.uc3m.es