La IA gana peso entre las startups madrileñas

La IA en startups madrileñas gana cada vez más protagonismo. La inteligencia artificial ya no se utiliza solo para automatizar tareas. También se está convirtiendo en la base de nuevos modelos de negocio.

El 42 % de las startups de la Comunidad de Madrid utiliza la inteligencia artificial como su tecnología principal, según el Mapa del Emprendimiento 2026 de South Summit.

Este dato muestra una evolución clara. La tecnología está dejando de ser una herramienta de apoyo para convertirse en una parte central de muchos productos y servicios.

La IA en startups madrileñas, cada vez más presente

En los últimos años, muchas empresas han empezado a incorporar herramientas de inteligencia artificial en sus procesos.

Sin embargo, existe una diferencia entre utilizar IA y crear una empresa cuyo producto depende directamente de ella.

Cada vez más startups desarrollan soluciones basadas en inteligencia artificial para sectores como salud, industria, energía, movilidad, logística o servicios financieros.

Además, las soluciones son cada vez más especializadas. Muchas empresas ya no buscan crear herramientas generalistas. Prefieren aplicar la IA a problemas concretos de cada sector.

Para hacerlo, necesitan combinar tecnología con conocimiento del mercado y de las necesidades reales de sus clientes.

Un ecosistema con una fuerte base digital

Los datos del Mapa del Emprendimiento 2026 también muestran el peso del software dentro del ecosistema madrileño.

El 63,6 % de las startups de la región comercializa software, frente al 54,9 % registrado en el conjunto de España.

Además, 220 de las 497 startups españolas incluidas en el estudio están ubicadas en la Comunidad de Madrid.

Esta concentración crea un entorno favorable para desarrollar proyectos relacionados con inteligencia artificial, datos y otras tecnologías digitales.

Pero también aumenta la necesidad de contar con talento, financiación e infraestructuras adecuadas.

Talento para convertir tecnología en negocio

El talento es uno de los principales factores para que una empresa tecnológica pueda crecer.

Según el estudio, la edad media de las personas emprendedoras en Madrid es de 37,9 años. Además, el 47,1 % emprende antes de los 35 años y más de la mitad cuenta con estudios de máster.

A estos perfiles se suma una demanda creciente de profesionales especializados en IA, análisis de datos, cloud, ciberseguridad y desarrollo tecnológico.

En este contexto, la Comunidad de Madrid ha aprobado un programa de más de 16 millones de euros para formación en IA, cloud, ciberseguridad e infraestructuras informáticas.

Tecnología y talento avanzan así de forma paralela. Las nuevas soluciones necesitan también profesionales capaces de diseñarlas, implantarlas y hacerlas crecer.

El reto ya no es solo utilizar inteligencia artificial

A medida que aumenta la adopción de la IA, aparece un nuevo desafío.

La ventaja competitiva no estará únicamente en utilizar esta tecnología. También dependerá de cómo se incorpore a la actividad de cada empresa.

Será necesario disponer de buenos datos, identificar aplicaciones útiles y proteger la información.

También habrá que medir los resultados y contar con equipos preparados.

Otro reto será convertir una solución tecnológica en un producto viable y escalable.

En este proceso, los ecosistemas de innovación pueden desempeñar un papel importante. Facilitan la conexión entre startups, empresas, universidades, inversores y centros de conocimiento.

De tecnología emergente a capacidad empresarial

El crecimiento de la IA en startups madrileñas muestra que esta tecnología está entrando en una nueva fase.

Ya no se trata únicamente de experimentar con sus posibilidades.

Cada vez más empresas nacen alrededor de la inteligencia artificial y desarrollan productos en los que esta tecnología forma parte de su propuesta de valor.

El siguiente paso será facilitar que estos proyectos puedan crecer, acceder a talento y encontrar financiación.

El impacto de la inteligencia artificial dependerá, en gran medida, de la capacidad para transformarla en empresas, productos y nuevas oportunidades.

 

Tecnología y competitividad: IA, ciberseguridad e industria

La tecnología está dejando de ser un área independiente dentro de las empresas para convertirse en una parte central de su estrategia.

La inteligencia artificial, la ciberseguridad y la fabricación avanzada son tres ejemplos claros. Durante los últimos años han pasado de considerarse tecnologías emergentes a ocupar un lugar cada vez más relevante en las decisiones sobre productividad, eficiencia, seguridad y crecimiento.

Esta evolución estará muy presente en Madrid Tech Week, que se celebrará del 28 de octubre al 5 de noviembre y reunirá a más de 1.200 empresas y 600 especialistas alrededor de la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la economía digital, la fabricación avanzada y otras tecnologías emergentes.

Más allá del propio evento, la concentración de estos ámbitos en una misma agenda refleja una tendencia clara: la competitividad empresarial depende cada vez más de la capacidad para integrar tecnología en los procesos, proteger los activos digitales y adaptar los modelos productivos a entornos más automatizados y conectados.

Inteligencia artificial: de la experimentación a la integración

La inteligencia artificial ha dejado de estar limitada a proyectos experimentales.

Cada vez más empresas analizan cómo incorporarla a procesos concretos: automatización de tareas, análisis de grandes volúmenes de información, mantenimiento predictivo, atención al cliente, optimización logística, diseño de productos o apoyo a la toma de decisiones.

El reto ya no consiste únicamente en disponer de herramientas de IA, sino en identificar dónde pueden aportar valor real.

Para ello es necesario combinar tecnología con datos de calidad, procesos bien definidos y equipos capaces de interpretar los resultados.

En este contexto, la inteligencia artificial empieza a convertirse en una capacidad transversal dentro de las organizaciones.

No se trata solo de automatizar tareas, sino de utilizar la información disponible para tomar mejores decisiones y anticiparse a determinados escenarios.

Ciberseguridad: proteger la empresa desde el diseño

La digitalización también amplía la superficie de exposición de las organizaciones.

Más dispositivos conectados, más información compartida, infraestructuras en la nube y nuevas herramientas digitales implican también nuevos riesgos.

Por eso, la ciberseguridad está evolucionando desde un enfoque principalmente reactivo hacia una estrategia integrada desde el inicio de cualquier proceso tecnológico.

La protección de datos, los sistemas de acceso, la gestión de vulnerabilidades o la seguridad de productos digitales son ya elementos que deben considerarse desde la fase de diseño.

Además, la ciberseguridad está dejando de ser responsabilidad exclusiva de los departamentos técnicos.

Cada vez tiene más relación con la continuidad de negocio, la reputación, el cumplimiento normativo y la confianza de clientes y proveedores.

En un entorno empresarial cada vez más conectado, innovar también significa hacerlo de forma segura.

Fabricación avanzada: una industria más conectada y flexible

La transformación tecnológica también está modificando la forma de producir.

Robótica, sensores, sistemas de visión, gemelos digitales, inteligencia artificial o fabricación aditiva permiten desarrollar procesos industriales más automatizados y adaptables.

La fabricación avanzada busca aprovechar estas tecnologías para mejorar aspectos como la productividad, el control de calidad, el mantenimiento o el uso de recursos.

Uno de los cambios más importantes es la capacidad de integrar información en tiempo real dentro del proceso productivo.

Esto permite detectar incidencias antes, ajustar la producción con mayor precisión y tomar decisiones basadas en datos.

La industria evoluciona así hacia modelos más conectados, donde máquinas, software y personas comparten información de forma continua.

Tres tecnologías cada vez más conectadas entre sí

Aunque inteligencia artificial, ciberseguridad y fabricación avanzada suelen analizarse por separado, en la práctica cada vez están más relacionadas.

Una fábrica conectada puede utilizar inteligencia artificial para anticipar averías, pero también necesita sistemas de ciberseguridad capaces de proteger sus equipos y datos.

Una empresa puede automatizar procesos mediante IA, pero debe garantizar la integridad de la información utilizada.

Y una infraestructura industrial digitalizada requiere combinar sensores, conectividad, software, análisis de datos y sistemas de protección.

La competitividad tecnológica depende cada vez menos de adoptar una única herramienta y más de saber integrar diferentes capacidades.

Del uso de tecnología a la estrategia tecnológica

Madrid Tech Week pone sobre la mesa muchas de las tecnologías que están marcando esta transformación.

Pero el principal reto para las empresas no es simplemente conocerlas.

Es decidir cuáles tienen sentido para su actividad, cómo incorporarlas y qué capacidades necesitan desarrollar para aprovecharlas.

La tecnología puede mejorar procesos, reducir tiempos, aumentar la seguridad o abrir nuevas oportunidades de negocio. Sin embargo, su impacto depende de cómo se integre dentro de la estrategia empresarial.

Inteligencia artificial, ciberseguridad y fabricación avanzada están dejando de ser tendencias de futuro.

Cada vez más, forman parte de las capacidades que las empresas necesitan para competir en un entorno más digital, automatizado y conectado.

IA para incendios forestales: SilvIA y los datos satelitales

La IA para incendios forestales abre nuevas posibilidades para anticipar riesgos y mejorar la gestión del territorio. Los satélites llevan años observando nuestros bosques y generando enormes cantidades de información, pero el reto está en convertir esos datos en información útil para quienes necesitan tomar decisiones.

Sobre esta idea se construye SilvIA, una iniciativa que se incorpora al Programa de Incubación y Aceleración de la UC3M en el C3N-IA Parque Científico.

El proyecto trabaja en el desarrollo de una plataforma basada en inteligencia artificial y datos satelitales destinada a mejorar la prevención de incendios forestales, la monitorización de los bosques y el análisis de su impacto ecológico.

Del satélite a la toma de decisiones

El programa europeo Copernicus genera de forma continua información procedente de la observación de la Tierra.

Estos datos permiten analizar grandes extensiones de territorio y observar variables relacionadas con la vegetación, las condiciones ambientales o la evolución de los ecosistemas.

Sin embargo, disponer de información no significa necesariamente poder utilizarla de forma inmediata.

SilvIA quiere actuar precisamente en ese punto intermedio: transformar grandes volúmenes de datos en respuestas que puedan ayudar a determinar dónde prestar atención, cuándo actuar y con qué nivel de certeza.

El objetivo es facilitar información útil para profesionales que gestionan territorio, propietarios forestales, compañías vinculadas a la gestión de riesgos y otros agentes relacionados con la protección de montes.

La prevención como punto de partida

Uno de los principios sobre los que se desarrolla el proyecto es la importancia de anticiparse.

En la gestión de incendios forestales, disponer de información con suficiente antelación puede ayudar a planificar actuaciones preventivas y priorizar recursos antes de que se produzca una emergencia.

La plataforma pretende utilizar modelos de inteligencia artificial para analizar datos satelitales y detectar patrones que faciliten esa toma de decisiones.

No busca sustituir a los sistemas oficiales de alerta ni al conocimiento de quienes trabajan directamente sobre el territorio, sino ofrecer una herramienta adicional que permita interpretar mejor la información disponible.

Inteligencia artificial aplicada a un problema real

El proyecto representa también un ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede aplicarse a ámbitos alejados de las aplicaciones digitales más conocidas.

El valor de la tecnología no reside únicamente en generar nuevos datos, sino en ser capaz de analizar la información existente y convertirla en conocimiento accionable.

En al caso de SilvIA, esta combinación de inteligencia artificial y observación de la Tierra puede contribuir a tres grandes áreas:

  • Prevención y evaluación del riesgo de incendios
  • Monitorización avanzada de masas forestales
  • Cuantificación y seguimiento del impacto ecológico.

Esta aproximación permite conectar tecnologías digitales con uno de los grandes retos ambientales del territorio.

Del desarrollo tecnológico al proyecto empresarial

La incorporación de SilvIA al Programa de Incubación y Aceleración de la UC3M supone también un paso en la evolución empresarial del proyecto.

Los programas de incubación permiten trabajar no solo sobre el desarrollo de una tecnología, sino también sobre su futura aplicación, modelo de negocio, acceso al mercado y posibilidades de crecimiento.

En este proceso, entornos como el C3N-IA Parque Científico facilitan la conexión entre emprendimiento, conocimiento universitario, inteligencia artificial y tejido empresarial.

Es precisamente esta combinación la que permite que una solución tecnológica avance desde una línea inicial hacia una herramienta capaz de responder a una necesidad real.

Tecnología para anticiparse

Los incendios forestales constituyen un problema complejo en el que intervienen factores ambientales, territoriales y humanos.

La tecnología no elimina esa complejidad, pero puede ayudar a comprenderla mejor.

SilvIA parte de una realidad: gran parte de los datos necesarios para conocer el territorio ya están disponibles. El siguiente paso es conseguir que puedan interpretarse y llegar a las personas adecuadas en el momento necesario.

Un ejemplo de cómo la inteligencia artificial, los datos satelitales y el emprendimiento tecnológico pueden combinarse para convertir información en capacidad de anticipación.

 

 

 

 

 

 

Principales ayudas para empresas tecnológicas

Desarrollar una tecnología, validar un nuevo producto o llevar una solución al mercado requiere algo más que una buena idea. Las ayudas para empresas tecnológicas pueden ser un recurso clave para financiar proyectos de innovación e I+D y facilitar que nuevas soluciones avancen hacia el mercado.

En España existen distintos instrumentos públicos dirigidos a empresas que desarrollan proyectos de I+D, innovación tecnológica o nuevos modelos de negocio de base científica y tecnológica. Entre los principales organismos se encuentra el CDTI Innovación, que mantiene diferentes líneas adaptadas al grado de madurez, tamaño y características de cada proyecto.  

No todos los proyectos necesitan el mismo tipo de financiación 

Una empresa que está desarrollando una nueva tecnología desde cero no tiene las mismas necesidades que otra que quiere incorporar una innovación ya madura a sus procesos. 

Por eso, antes de buscar una ayuda conviene definir tres cuestiones: 

  • Qué grado de madurez tiene la tecnología; 
  • Qué inversión tiene el proyecto; 
  • Y si se desarrollará de forma individual o en colaboración con otras entidades 

A partir de ahí, es posible identificar los instrumentos que mejor encajan en cada caso 

NEOTEC: apoyar nuevas empresas de base tecnológica 

NEOTEC está dirigido a nuevas empresas innovadoras cuyo modelo de negocio se apoya en el desarrollo de tecnología propia.  

EL programa busca facilitar que empresas de reciente creación puedan transformar conocimiento científico o tecnológico en productos y servicios con potencial de crecimiento. La convocatoria de 2026 forma parte de los instrumentos del CDTI destinados a impulsar nuevos proyectos empresariales innovadores. 

Este tipo de ayuda resulta especialmente relevante en las primeras fases, cuando la empresa todavía necesita validar su tecnología, consolidar equipo y avanzar hacia el mercado. 

Misiones Ciencia e Innovación: resolver grandes retos en colaboración 

Otros proyectos requieren alianzas entre empresas y centro de conocimiento. 

El Programa Misiones Ciencia e Innovación financia proyectos de I+D en cooperación liderados por empresas y orientados a resolver desafíos estratégicos. 

En 2026, las misiones abarcan ámbitos como energía, aeronáutica, resistencia antimicrobiana, seguridad y defensa, salud de las mujeres, alimentación y vivienda industrializada. 

Su principal valor reside en combinar capacidades distintas dentro de un mismo consorcio para abordar retos que difícilmente podrían resolverse de manera individual. 

INNTERCONECTA STEP: cooperación empresarial en tecnologías estratégicas 

Para proyectos de I+D en colaboración entre empresas, INNTERCONECTA STEP constituye otra de las grandes líneas de apoyo. 

La convocatoria 2026 contará con una dotación estimada de 138 millones de euros y se centrará en tecnologías digitales, tecnologías limpias y eficientes en el uso de recursos y biotecnología. 

Además, incorpora una resera específica para proyectos relacionados con la salud de las mujeres. 

Elegir bien la financiación forma parte de la estrategia 

Solicitar una ayuda no debería ser el primer paso del proyecto. 

Antes conviene definir objetivos, alcance, socios, presupuesto, calendario y resultados esperados. A partir de esa base, la empresa puede identificar qué instrumento encaja mejor con sus necesidades. 

La financiación pública puede acelerar un proyecto innovador, pero su verdadero valor aparece cuando forma parte de una estrategia tecnológica y empresarial bien definida.  

 

II Foro de Inversión DeepTech UC3M

El II Foro de Inversión DeepTech UC3M conecta startups, spin-offs e inversores para impulsar proyectos tecnológicos 

La transformación de una investigación en una empresa viable requiere algo más que una buena tecnología. Hace falta financiación, acceso a mercado, acompañamientos y, sobre todo, conexión con los agentes capaces de ayudar a que un proyecto avance. 

La Universidad Carlos III de Madrid da un paso más en esa dirección con la celebración del II Foro de Inversión DeepTech UC3M, un encuentro orientado a conectar empresas intensivas en conocimientos con inversores y entidades de apoyo a la innovación.  

El foro se celebra en el Campus Puerta de Toledo y está coorganizado por la Universidad Carlos III de Madrid y la Business Angels Network de la Fundación para el Conocimiento madri+d, en el marco de la VIII Semana Emprende Uc3M 2026, que tiene lugar del 5 al 8 de octubre en los campus de Puerta de Toledo, Leganés y Getafe.  

Conectar tecnología e inversión 

Uno de los principales retos de las empresas deep tech es acceder a financiación en fases en la que la tecnología todavía necesita validación, desarrollo o escalado. 

Por eso, este tipo de encuentros resulta especialmente relevante. El foro reúne a startups, spin-offs, inversores e instituciones vinculadas al emprendimiento tecnológico para facilitar nuevas oportunidades de financiación y colaboración. 

La jornada comenzará con una sesión plenaria dedicada al ecosistema de financiación y al apoyo al emprendimiento deep tech, en la que participarán representantes de entidades como CDTI, ICEX, FGSIC Ventures, SpainCap y el Consejo Europeo de Innovación. 

El objetivo es poner sobre la mesa diferentes instrumentos y vías de financiación disponibles para empresas tecnológicas, desde inversión privada hasta programas públicos de apoyo a la innovación.  

Startups y spin-off presentan sus proyectos ante inversores 

Uno de los principales bloques del encuentro será la ronda de pitches, en la que diferentes empresas presentarán sus proyectos ante la comunidad inversora. 

Las sesiones se organizarán en dos grandes ámbitos tecnológicos. 

Por un lado, proyectos relacionados con biotecnología, salud y pharma, con empresas como Telara Pharma, Robokinetics, Lifesome Therapeutics, Loomee Health, Mential o DavantAI. 

Por otro, iniciativas vinculadas a deep tech industrial, espacio, inteligencia artificial y nuevos materiales, entre ellas Eye4Sky Technologies, AI-Methods, Hydra Space Systems, Alcyon Photonics, Magnestar Technologies o SilvIA Earth. 

Esta diversidad refleja el carácter transversal de la deep tech, que abarca sectores muy distintos, pero comparte una misma base: tecnologías intensivas en conocimiento con un alto componente de investigación y desarrollo. 

Del pitch a la colaboración real 

El foro no se limita a la presentación pública de proyectos. 

La jornada incluye también encuentros one-to-one entre empresas e inversores, previamente agendados, con el objetico de explorar posibilidades concretas de inversión y colaboración. 

Estas reuniones bilaterales permiten dar un paso más allá del networking general, facilitando conversaciones centradas en necesidades de financiación, desarrollo de negocio, escalabilidad o acceso a nuevos mercados. 

Más de una treintena de empresas participarán en estos encuentros, entre ellas startups y spin-offs vinculadas a inteligencia artificial, biotecnología, salud, espacios, materiales avanzados, digitalización o movilidad. 

Un ecosistema que acompaña al crecimiento tecnológico 

El II Foro de Inversión DeepTech UC3M se celebra además dentro de la VIII Semana Emprende UC3M, una iniciativa que busca fomentar la cultura emprendedora y acercar a estudiantes, investigadores y empresas a diferentes recursos relacionados con la creación y crecimiento de proyectos innovadores. 

Este contexto es especialmente relevante porque muestra cómo los ecosistemas universitarios pueden acompañar la evolución de una idea desde sus primeras fases hasta su conexión con inversión y mercado. 

En el caso de la UC3M y su entorno de innovación, esta combinación entre investigación, emprendimiento, financiación y empresa contribuye a generar nuevas oportunidades para proyectos tecnológicos con potencial de crecimiento. 

Cuando la inversión se convierte en parte de la transferencia 

La transferencia de conocimiento no termina cuando una tecnología sale del laboratorio. 

Para que pueda convertirse en una solución real necesita financiación, validación, clientes, socios y capacidad para crecer. 

Encuentros como el II Foro de Inversión DeepTech UC3M permiten precisamente conectar esas piezas, facilitando que proyectos científicos y tecnológicos puedan avanzar hacia el mercado. 

Una continuación natural de ese recorrido que empieza con la investigación pasa por el emprendimiento y necesita inversión para convertirse en empresa. 

El papel de los parques tecnológicos en la transferencia de conocimiento

Generar conocimiento es uno de los primeros pasos de la innovación. Pero para que una investigación termine convirtiéndose en un nuevo producto, servicio, empresa o proceso industrial es necesario algo más: crear conexiones entre quienes investigan, quienes desarrollan tecnología y quienes tienen capacidad para llevarla al mercado. 

Esta cuestión estuvo presente en el debate sobre transferencia tecnológica celebrada durante el 40 Encuentro de la Economía digital y de las Telecomunicaciones de AMETIC, moderada por Felipe Romera, presidente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE). 

Representantes de distintos centros tecnológicos analizaron cómo acelerar el paso del conocimiento científico hacia soluciones empresariales y cadenas de valor más competitivas. Un reto en el que los parques científicos y tecnológicos desempeñan un papel especialmente relevante. 

De una investigación a una aplicación real 

La transferencia de conocimiento engloba los diferentes mecanismos que permiten trasladar los resultados de la investigación hacia empresas, instituciones y sociedad. 

Puede materializarse de muchas formas: a través de proyectos conjuntos entre universidades y empresas, acuerdos de licencia, creación de spin-offs, colaboración con centros tecnológicos o incorporación de nuevos desarrollos a procesos productivos ya existentes.  

El objetivo es que los avances científicos y tecnológicos no permanezcan únicamente en el ámbito académico, sino que puedan evolucionar hacia soluciones con una aplicación concreta. 

Para conseguirlo, resulta fundamental reducir la distancia entre los distintos actores del ecosistema de innovación. 

Conectar universidad, tecnología y empresa 

Una empresa puede disponer de conocimiento de mercado y capacidad para desarrollar un producto, mientras que una universidad o centro de investigación puede aportar conocimiento científico especializado. 

Cuando ambas capacidades se conectan, aumentan las posibilidades de convertir una investigación en una solución viable. 

Los parques científicos y tecnológicos facilitan precisamente este tipo de relaciones al concretar en un mismo ecosistema empresas, universidades, centro de investigación, startups, talento e infraestructuras especializadas. 

Esta proximidad permite detectar oportunidades de colaboración, compartir conocimiento y desarrollar proyectos conjuntos que difícilmente surgirían si cada organización trabajara de forma aislada.  

Del laboratorio al emprendimiento tecnológico 

La transferencia también puede desembocar en la creación de nuevas empresas. 

Cuando una tecnología desarrollada en una universidad o centro de investigación presenta potencial de mercado, la creación de una spin-off permite construir un proyecto empresarial alrededor de ese conocimiento. 

En este proceso son especialmente importantes los programas de incubación y aceleración, que ayudan a los equipos a avanzar en aspectos que van más allá de la propia tecnología: definición del modelo de negocio, validación de mercado, búsqueda de financiación, protección de la propiedad intelectual o conexión con posibles clientes y socios. 

Los parques tecnológicos actúan asó como espacios donde una idea puede recorrer diferentes etapas, desde la investigación inicial hasta su consolidación como proyecto empresarial. 

Crear nuevas cadenas de valor 

La transferencia tecnológica no solo afecta a una empresa o proyecto concreto. 

Cuando diferentes compañías, centros tecnológicos y grupos de investigación colaboran alrededor de una misma tecnología, pueden generarse nuevas cadenas de valor y capacidades industriales. 

Ámbitos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la biotecnología, la energía o los nuevos materiales requieren cada vez más esta combinación de conocimientos. 

La capacidad de conectar estas competencias puede ser determinante para desarrollar tecnologías estratégicas y mejorar la competitividad empresarial. 

Innovar también significa crear conexiones 

La investigación continúa siendo la base sobre la que se construyen muchos avances tecnológicos. Pero convertir ese conocimiento en impacto económico y social requiere también generar las condiciones adecuadas para que pueda desarrollarse. 

Los parques científicos y tecnológicos desempeñan aquí una función que va más allá de ofrecer un espacio físico: conectan conocimiento, talento, tecnología y empresa. 

Porque una buena investigación puede ser el comienzo de una innovación. Pero son las conexiones entre quienes investigan, desarrollan, financian y aplican ese conocimiento las que permiten que finalmente llegue al mercado.  

El CDTI anuncia una nueva convocatoria para desarrollar proyectos de I+D con empresas japonesas

El CDTI Innovación ha anunciado la próxima apertura de una nueva convocatoria Eureka Globalstars con Japón, dirigida a impulsar proyectos de investigación y desarrollo entre empresas japoneses y de los países participantes en la iniciativa, entre ellos España. El objetivo es desarrollar productos, procesos o servicios innovadores, con aplicación civil y orientación al mercado. 

El plazo de presentación de propuestas está previsto del 7 de octubre de 2026 al 20 de enero de 2027. Este anuncio anticipado permite a las empresas interesadas comenzar a identificar socios y definir una propuesta conjunta antes de la apertura de la convocatoria. 

La internacionalización también comienza en la investigación 

Acceder a mercados internacionales no consiste únicamente en vender productos o servicios en otros países. La cooperación tecnológica ofrece otra vía: desarrollar soluciones junto a empresas que aporten conocimientos y capacidades complementarias. Los programas de cooperación internacional de CDTI buscan precisamente reforzar las capacidades tecnológicas de las empresas españolas y ampliar la proyección de sus desarrollos en los mercados globales.  

La nueva llamada con Japón contempla ámbitos tecnológicos diversos. El preanuncio de la agencia japonesa NEDO incluye áreas como inteligencia artificial. Robótica, semiconductores, energía, medioambiente y nuevos materiales, entre otras, sujetas a las condiciones y exclusiones de la convocatoria. 

El punto de partido es un reto de investigación y desarrollo compartido, con resultados que pueden convertirse en una solución comercializable. No se trata, por tanto, de una iniciativa centrada en la exportación de tecnologías ya disponibles, sino en la creación conjunta de nuevos desarrollos. 

Cómo deben plantearse las alianzas empresariales 

Los consorcios deberán contar con, al menos, dos empresas independientes. Una de ellas tendrá que ser una empresa japonesa pequeña o mediana, no cotizada y con su principal centro de I+D en Japón. La otra deberá pertenecer a uno de los países Eureka participantes, como España. 

La colaboración debe implicar una participación relevante de los países involucrados. Ningún país podrá concentrar más del 70% del presupuesto del proyecto, una condición que exige distribuir el trabajo y los recursos entre los socios.  

Además de identificar una empresa con capacidades complementarias, será necesario acordar cómo se desarrollará la investigación y cómo se aprovecharán los resultados. El acuerdo de consorcio deberá recoger la ejecución del proyecto y la explotación de los resultados antes de que comiencen las actividades. 

El papel del DCTI y la financiación de los proyectos 

Las propuestas aprobadas recibirán el sello Eureka, un reconocimiento internacional de su nivel tecnológico que, en esta llamada, habilita el acceso a financiación pública nacional. Cada país financiará a sus propias entidades y, En España, el apoyo canalizará a través de los instrumentos del CDTI para proyectos de I+D en colaboración internacional. 

Conviene distinguir entre la evaluación internacional del proyecto y las condiciones de financiación de cada participante. Estas últimas dependerán de las normas, los procedimientos y los recursos disponibles en su país: el sello no debe interpretarse como una ayuda económica automática. 

Preparar el proyecto antes de que se abra la convocatoria 

El inicio de ejecución de los proyectos está previsto para el 1 de agosto de 2027. El CDTI publicará próximamente información más detallada sobre los requisitos y el procedimiento de presentación, y recomienda contactar con la agencia desde que se disponga una idea de proyecto. 

Las empresas interesadas pueden trasladar sus propuestas al CDTI cuando todavía no cuentan con un socio identificado. El organismo dispone de un formulario de cooperación internacional que permite comunicar tante ideas de proyecto como necesidades de búsqueda de colaboradores, aunque no garantiza que esa búsqueda concluya con éxito.  

Para preparar una posible candidatura, el primer paso es concretar qué se quiere desarrollar, qué capacidades faltan y qué podría aportar cada empresa. La cooperación internacional comienza así antes de presentar una solicitud: con una idea compartida y una alianza capaz de llevarla a la práctica.  

La Cámara de Madrid impulsa nuevas jornadas sobre innovación, digitalización y tecnología para empresas

La Cámara de Comercio de Madrid continúa reforzando su compromiso con la innovación y la transformación digital mediante la organización de nuevas jornadas especializadas dirigidas a empresas, startups y profesionales del ámbito tecnológico.

Estas iniciativas forman parte de una estrategia orientada a impulsar la competitividad empresarial en un contexto marcado por la aceleración digital y la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos productivos y de gestión.

Inteligencia artificial, automatización y transformación digital

Las jornadas abordan algunas de las principales tendencias tecnológicas que están transformando el tejido empresarial, entre ellas la inteligencia artificial, la automatización de procesos y la digitalización de negocios.

El objetivo es ofrecer herramientas prácticas, conocimiento aplicado y espacios de aprendizaje que permitan a las organizaciones adaptarse a los nuevos retos del mercado y avanzar en sus procesos de transformación tecnológica.

La digitalización como motor de competitividad

La relevancia de estas iniciativas se refleja en la evolución del entorno empresarial europeo. Según datos de Eurostat, más del 70 % de las empresas europeas han intensificado sus procesos de digitalización en los últimos años, consolidando la tecnología como uno de los principales motores de crecimiento económico y mejora de la competitividad.

En España, esta tendencia continúa creciendo. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que más del 60 % de las empresas ya utilizan herramientas digitales avanzadas, aunque todavía existen desafíos importantes, especialmente en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas.

Apoyo a las pymes y fortalecimiento del ecosistema empresarial

En este contexto, programas como TICCámaras desempeñan un papel relevante al facilitar la incorporación de soluciones digitales en las pymes, especialmente en áreas como comercio electrónico, marketing digital, analítica de datos y gestión empresarial.

Además de su componente formativo, estas jornadas favorecen la creación de redes de colaboración y el intercambio de experiencias entre empresas y profesionales, generando nuevas oportunidades de negocio e impulsando proyectos innovadores dentro del ecosistema empresarial madrileño.

Con este tipo de actuaciones, la Cámara de Madrid continúa consolidando su papel como agente impulsor de la innovación, la transformación digital y el desarrollo empresarial en la región.

CDTI marca el rumbo de la innovación en 2026: siete misiones estratégicas que definirán la financiación en España

En innovación, llegar antes no es una ventaja. Es la diferencia.

Por eso, la decisión del CDTI de adelantar las prioridades de la convocatoria Misiones Ciencia e Innovación 2026 no es un trámite administrativo. Es una señal estratégica para todo el ecosistema.

Un mapa claro de hacia dónde va la inversión

El organismo ha identificado siete grandes áreas que concentrarán el esfuerzo innovador en España:

– Energía: sistemas más resilientes y flexibles
– Aeronáutica: eficiencia y sostenibilidad
– Salud: lucha contra microorganismos multirresistentes
– Seguridad y defensa: autonomía estratégica
– Salud de las mujeres: reducción de desigualdades
– Alimentación: sostenibilidad y soberanía
– Vivienda: soluciones accesibles y digitalizadas

Estas líneas no solo responden a retos actuales, sino que marcan dónde estarán las oportunidades en los próximos años.

Más tiempo, más estrategia

La principal novedad no es solo el contenido, sino el timing.

Publicar los “topics” antes de la convocatoria permite a empresas, pymes y centros tecnológicos preparar proyectos con mayor margen, diseñar consorcios sólidos y alinear capacidades con los objetivos marcados.

En un entorno competitivo, esta anticipación puede ser decisiva.

Innovación orientada a retos reales

El programa Misiones se ha consolidado como uno de los instrumentos clave para impulsar la I+D colaborativa en España, conectando empresas y centros de investigación para desarrollar soluciones con impacto económico y social.

Anticiparse es competir mejor

Con esta publicación, el CDTI no solo informa.
Está marcando el ritmo.

Para quienes trabajan en innovación, la lectura es clara:
el momento de empezar a preparar proyectos no es cuando se abre la convocatoria.
Es ahora.

Vivienda, almacenamiento energético y luz artificial nocturna: los temas que marcarán los informes de la Oficina C en 2026

La Oficina C del Congreso de los Diputados ha definido los temas que centrarán sus informes durante 2026, en un proceso que combina análisis institucional y participación ciudadana.

En su reunión del pasado 14 de abril, la Mesa del Congreso seleccionó dos de los tres ámbitos prioritarios: el desafío de la vivienda en el mercado de alquiler y el almacenamiento energético. A estos se suma la luz artificial en el medio nocturno, elegida mediante una votación ciudadana en la que participaron más de 6.000 personas.

Tres retos con impacto directo en la sociedad

Los temas seleccionados reflejan algunos de los principales desafíos actuales desde una perspectiva científica, social y política.

El mercado de la vivienda en alquiler aborda cuestiones como la accesibilidad a la vivienda y la seguridad residencial, en un contexto marcado por la creciente dificultad para acceder a alquileres asequibles.

Por su parte, el almacenamiento energético se sitúa en el centro de la transición energética, al plantear el reto de cómo gestionar y almacenar de forma eficiente la energía generada a partir de fuentes renovables, facilitando su integración en el sistema eléctrico.

En cuanto a la luz artificial en el medio nocturno, se trata de un ámbito emergente que analiza el impacto de la iluminación artificial sobre la salud humana, la biodiversidad y los ecosistemas, así como su relación con el consumo energético y la seguridad.

Informes basados en evidencia para apoyar la toma de decisiones

Cada uno de estos temas dará lugar a un Informe C, elaborado a partir de consultas con investigadores y especialistas, con el objetivo de proporcionar información rigurosa y basada en evidencia científica para apoyar la labor parlamentaria.

Estos informes se presentarán en el Congreso de los Diputados y se publicarán en abierto, garantizando el acceso de la ciudadanía a la información que sustenta el proceso de toma de decisiones públicas.

Identificación de tendencias a través del Radar C

Los tres temas seleccionados forman parte de un conjunto más amplio de 20 temáticas identificadas por la Oficina C a través del Radar C, su metodología de detección de tendencias.

Esta herramienta permite anticipar áreas de relevancia científica y social, incorporando cuestiones como la salud pública, la sostenibilidad, la tecnología o los cambios sociales, con el objetivo de enriquecer el debate público y orientar las políticas basadas en conocimiento.