Un robot asistencial de la UC3M aprende a coordinar sus brazos observando a los humanos
Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han desarrollado una nueva metodología que permite a un robot aprender a coordinar sus dos brazos mediante aprendizaje por observación y un sistema avanzado de intercomunicación matemática. El avance ha sido presentado en IROS 2025, el congreso internacional más importante en el ámbito de la robótica.
El desarrollo supone un paso decisivo hacia robots de servicio más naturales, intuitivos y fáciles de enseñar, capaces de realizar tareas asistenciales en entornos domésticos como poner y quitar la mesa, ordenar la cocina o acercar objetos a una persona.
ADAM: un robot pensado para la asistencia doméstica
La investigación se ha llevado a cabo utilizando ADAM (Autonomous Domestic Ambidextrous Manipulator), un robot desarrollado por el Mobile Robots Group del Robotics Lab de la UC3M.
ADAM está diseñado para ayudar a personas mayores en sus tareas cotidianas, tanto en el hogar como en residencias. Puede, por ejemplo:
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Poner y recoger la mesa
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Organizar la cocina
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Acercar medicamentos o un vaso de agua
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Facilitar prendas de vestir
El objetivo es mejorar la autonomía y calidad de vida de personas con dificultades en gestos cotidianos.
El reto: coordinar dos brazos como lo haría una persona
Uno de los grandes desafíos de la robótica es lograr que dos brazos trabajen juntos de forma coordinada y natural. Tradicionalmente, programar estos movimientos requería miles de líneas de código.
El nuevo enfoque desarrollado por la UC3M combina:
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Aprendizaje por imitación: cada brazo aprende su tarea observando a una persona.
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Propagación de Creencias Gaussianas: un sistema matemático que permite que ambos brazos “dialoguen” entre sí en tiempo real.
Este mecanismo actúa como una conversación invisible que evita choques, mejora la coordinación y permite movimientos fluidos sin necesidad de recalcular constantemente la trayectoria.



